Anécdota en frontera Israel – Jordania

Estábamos armando nuestro itinerario por Egipto e Israel, después de mucho pensarlo, decidimos hacer nuestro paso por Jordania. Revisamos precios y nos dimos cuenta que estos dos últimos países estaban muy por encima de lo presupuestado, así que debimos ajustar los costos y optamos por arriesgarnos a pasar la candente frontera de Allenby (Todos sabemos que las relaciones entre Israel y Jordania no es que sean las mas amigables, pero hace algunos años hicieron un tratado de paz, que permite pasar esta zona con toda tranquilidad). En Jerusalén tomamos el bus frente a la puerta de Damasco (Una de las puertas de la ciudad antigua y símbolo de la identidad Palestina). De allí recorrimos aproximadamente 210km hasta la frontera, al llegar hicimos todos los trámites migratorios y procedimos a continuar el recorrido hasta la terminal mas cercana a Wadi Musa (lugar donde ya teníamos el hotel reservado y donde pasaríamos las siguientes dos noches). Llegamos a dicha terminal existen dos opciones para llegar a Wadi musa: Bus o carros particulares. Nosotros estábamos en plan ahorro, así que decidimos por transporte público. Entramos al bus, pero nos llamó la atención que solo estábamos los dos, pero asumimos que en pocos minutos se llenaría de turistas e iniciaba la travesía. El ticket lo regateamos hasta 2.5 dólares por c/u y nos dijeron que en 3 horas y media a 4 horas aproximadamente ya estábamos en Wadi Musa. Escuchábamos a lo lejos los conductores árabes ofreciendo su servicio a los escasos turistas que estaban arribando y les pedían 100 dólares por trayecto (Cupo máximo de 4 personas), así que no hubo mucho que pensar y por eso decidimos esperar la opción mas barata. Pasaron 15 minutos y no veíamos ningún ser humano con la intención de subirse a ese cacharro (todos seguían de largo a tomar el taxi particular), nosotros angustiados y lavados en sudor empezamos a calcular que no íbamos a alcanzar a llegar al Petra Night (teníamos las entradas ya pagas por la pagina y por tarde estar en la puerta del complejo a las 7:30pm). Pasaron 40 minutos y decidimos bajarnos del bus para ir a regatear el taxi particular con una grupo de 5 árabes que desde hacía rato nos estaban acechando. Al ver el conductor del bus que estábamos con la intención de irnos en otro vehículo, irrumpió la tranquilidad del lugar y con un machete en la mano fue a discutir agresivamente con su competencia. Nosotros en la mitad de la discusión en lengua árabe, nos sentimos en toda una película de terror, pues éramos nosotros el florero de Llorente en ese instante. Intentamos apaciguar los ánimos y le dijimos al conductor del bus que tranquilo, que nosotros nos íbamos con el. Nos metimos al bus con sus latas hirviendo por el sol inclemente e iniciamos a planear la fuga. Nos ubicamos en el puesto mas delantero del bus y decidí se la «Campanera» del equipo, Carlos debía bajarse e ir a escondidas a regatear el precio con algún árabe sin que nadie se diera cuenta. Desde lejos y por detrás de unos buses viejos abandonados, Carlos me hizo la señal que saliera del bus. Cuando emprendí la fuga a la velocidad mas extrema que he experimentado, los árabes y sus estruendosas voces me delataron captando la atención del chofer secuestrador (jajajaja), el carro particular que Carlos había contratado estaba esperándonos a unos 200 mts. Nos subimos al vehículo en completa algarabía celebrando nuestro efímero triunfo y arrancó el motor, pero no pasaron ni 5 minutos cuando el conductor nos hizo señas que nos debíamos bajar y esperar allí a otra persona (no hablaba ni ingles ni español, así que ni modo de reclamarle). Nos bajamos molestos, angustiados por el tiempo, incomodos con el calor y las maletas mochileras cobrando renta a nuestros hombros, empezamos a ser consientes que las probabilidades de llegar a tiempo al  anhelado, esperado y costoso show de Petra Night, era remoto. Nos sentamos en una silla hecha en tabla a mirar la vida local beduina y el sol nos avisaba que iba a ocultarse pronto, lo cual aumentaba la ansiedad.  Al pasar al menos 30 minutos llegó un Kia Serato color rojo y sale de allí un enorme moreno sudoroso, de unos dos metros y por lo menos 120kg de peso a preguntarnos con palabras básicas en inglés, si nosotros éramos sus clientes. Sin dudarlo, asentamos con la cabeza y fuimos directamente a él para que guardara las maletas. El carro inició la ruta por las interminables y perfectas carreteras jordanas, el hombre iba con música típica árabe, así que estábamos en el punto máximo de la felicidad porque pensábamos que ya todo estaba bajo control. Habíamos recorrido al menos 20km y sonó el celular del conductor, notamos que inició una discusión que cada se ponía mas y mas altisonante, tenía cara de furia, manoteaba y nos dimos cuenta que el tema de conversación éramos nuevamente nosotros. Sin bajar la velocidad dio repentinamente la vuelta, al estilo «Rapido y furioso» y nos devolvimos sobre la misma ruta. Queeeeeeeeeeee??? Ahora que pu$%@s????. Intentó en su inglés básico, explicarnos que no nos podía llevar, pero que alguien más si lo iba hacer, que no nos preocupáramos. Efectivamente en un punto no muy lejano nos bajó del carro y nos subieron inmediatamente en otro. Para este punto ya estábamos asustados, llegamos hasta pensar que se trataba de un secuestro. Sacamos el celular y empezamos a grabar todo, hicimos un video explicando lo que estaba sucediendo, dejamos descripciones de las personas, números de placas, localización y todo. Lo enviamos a nuestros padres, con la resignación de que al menos encontraran nuestros cuerpos en ese lejano país para repatriarlos y hacerles santa sepultura (jajajaja). Nos tomamos de las manos y que pasara lo que tuviese que pasar. La noche cayó y las vías solo estaban ocupadas por camellos, ocasionalmente pasaba algún vehículo en sentido contrario y para nuestra tranquilidad, Google Maps nos devolvió el alma al cuerpo al ver que íbamos por la ruta correcta hacia nuestro destino.

Aqui terminó nuestro día super agitado, por fortuna logramos llegar a tiempo al show de Petra y durante los siguientes días nos dimos cuenta que los Jordanos son muy simpáticos y cálidos con el turista. Así que no se queden con la impresión que nos han vendido los medios de comunicación, pues pudimos pasar las fronteras sin inconveniente y Jordania fue sin duda, el mejor país que conocimos en esta ruta de medio oriente. En nuestro articulo de Como viajar a Jordania desde Colombia, pueden informarse sobre nuestra ruta.

 

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